Debían ser las 4 de la madrugada cuando el ruido de dos calderos chocando lo despertó, había sido su hermano Shiad, consciente de que si no empezaban a caminar no podrían disponer de agua hasta bien entrada la mañana. Ishmael, aún soñoliento, se abrió paso entre su madre y su hermana pequeña, que descansaban plácidamente a los dos lados del colchón que compartía la familia. Atravesaron el campo de refugiados esquivando casetas de campaña, colchones, sacos de dormir e incluso cuerpos a ras del suelo sin más compañía que la de las moscas, de esas que sólo picaban a los muertos. Ishmael no pensaba, ni siquiera sabía como se movían sus pies ya tan acostumbrados a andar descalzos, desconocía el número de kilómetros que recorría día tras día para conseguir unos míseros litros de agua contaminada y el tiempo que empleaba en ello, sólo sabía que lo hacía por sobrevivir, aunque tampoco entendía su empeño por seguir en un mundo condenado a la miseria. Cuando nació hacía 8 años su país ya estaba en guerra, creció escuchando historias de lo hermoso que había sido el mercado de Bakara, el qué mas de toda Somalia, su padre, asesinado por los milicianos, solía contarle como comerciantes de todo el mundo acudían para exportar sus productos a Europa o a EEUU, pero Ishmael miraba a su alrededor y sólo veía a decenas de soldados vigilando las calles ya destrozadas, a furgonetas armadas con ametralladoras que circulaban entre los escombros y los edificios medio derruido. Y ahora estaba allí, en un campo en medio de la nada , rodeado por cientos de familias hambrientas, donde las madres se veían obligadas a decidir a cual de sus hijos podían alimentar. No, Ishmael no podía ver mas allá de esa realidad desoladora que le había tocado vivir desde el principio de sus días, una guerra de dos décadas, un hambre devastador que sabía que pronto acabaría con él. Si piensas que todo el mundo esta contra ti, recuerda que los aviones se elevan contra el viento.
martes, 9 de agosto de 2011
Retratos de Somalia
Debían ser las 4 de la madrugada cuando el ruido de dos calderos chocando lo despertó, había sido su hermano Shiad, consciente de que si no empezaban a caminar no podrían disponer de agua hasta bien entrada la mañana. Ishmael, aún soñoliento, se abrió paso entre su madre y su hermana pequeña, que descansaban plácidamente a los dos lados del colchón que compartía la familia. Atravesaron el campo de refugiados esquivando casetas de campaña, colchones, sacos de dormir e incluso cuerpos a ras del suelo sin más compañía que la de las moscas, de esas que sólo picaban a los muertos. Ishmael no pensaba, ni siquiera sabía como se movían sus pies ya tan acostumbrados a andar descalzos, desconocía el número de kilómetros que recorría día tras día para conseguir unos míseros litros de agua contaminada y el tiempo que empleaba en ello, sólo sabía que lo hacía por sobrevivir, aunque tampoco entendía su empeño por seguir en un mundo condenado a la miseria. Cuando nació hacía 8 años su país ya estaba en guerra, creció escuchando historias de lo hermoso que había sido el mercado de Bakara, el qué mas de toda Somalia, su padre, asesinado por los milicianos, solía contarle como comerciantes de todo el mundo acudían para exportar sus productos a Europa o a EEUU, pero Ishmael miraba a su alrededor y sólo veía a decenas de soldados vigilando las calles ya destrozadas, a furgonetas armadas con ametralladoras que circulaban entre los escombros y los edificios medio derruido. Y ahora estaba allí, en un campo en medio de la nada , rodeado por cientos de familias hambrientas, donde las madres se veían obligadas a decidir a cual de sus hijos podían alimentar. No, Ishmael no podía ver mas allá de esa realidad desoladora que le había tocado vivir desde el principio de sus días, una guerra de dos décadas, un hambre devastador que sabía que pronto acabaría con él. martes, 19 de julio de 2011
La caja de pandora
Cuenta la leyenda, que cuando Pandora abrió la caja por mera curiosidad, sin saber lo que ésta contenía, dejó escapar todos los males que azotarían a los seres humanos, excepto uno que logró atrapar cerrando la caja a tiempo; la esperanza. Sin embargo, ésta debió encontrar algún mínimo resquicio por el que colarse y penetrar en las personas. Penetrar en esas vidas llenas de miedo, sin tiempo para sentarse y esperar, sin tiempo para observar ni para tan siquiera amar. Vidas tan complejas y articuladas que concedían a la esperanza el privilegio de ser considerada un sentimiento afable, pues nos permitía ver algo de luz cuando reinaba la total oscuridad. Y cierto es, ya que cuando cometemos un error la necesitamos para sentir que podemos mejorar y si perdemos a alguien precisamos creer que va a volver. Pero si el error se repite o ese alguien no vuelve, la esperanza se convierte en los más atroz e inhumano que nuestro corazón pueda soportar, pasa a ser un sentimiento cruel, capaz de mostrarte un camino por el que escapar e impregnarlo de maleza en el ultimo momento, nos recompone para despedazarnos de nuevo, nos vence, nos derrota, nos aniquila, pero no sin antes aliviar nuestro dolor.
domingo, 5 de junio de 2011
SG.
''Nací sin ti, he pasado 14 años sin tenerte, pero sólo tres noches me han bastado para echarte de menos.''
domingo, 22 de mayo de 2011
El tres es un número par
Tener a alguien es el hecho de que cuando el mundo te pese demasiado y no puedas sostenerlo solamente necesites descolgar el teléfono y marcar dos números para estar bien, son las mesas de tres, las borracheras de tres y las camas de tres. Es haber pasado por millones de personas y encontrar a dos con las que te sientes tú, es no importarte lo que piense el resto, ni que les de miedo tu perro o dormir en tu casa de la playa porque va a venir un tsunami, es quererlas con sus mayores temores y estupideces, es no juzgar ni que te juzguen, es aburrirte un domingo y aparecer en su casa, es tener un mal día y pagarlo con ella porque sabes que al día siguiente será historia, es tener más ropa de ellas que tuya en tu armario, es decirle jirafa y luego ahogarla con un abrazo, es dejarle los deberes y hacerle las redacciones, es tener una canción y una película que les guste a las tres, aunque sean lo más opuesto del mundo. La vida es como el juego de los barquitos donde el mundo es la caja y los barcos somos las personas, sin saber cómo ni por qué, las reglas nos han colocado en un punto donde se encuentran dos coordenadas, y es ahí, en el punto P, 21 donde está todo lo que necesitas, y tienes que amarlo como si fuera lo único que tienes, sabiendo que algún día tendrás que decirle adiós para cambiar el rumbo a otras coordenadas, porque aún cuando te vayas ese será tu lugar.
sábado, 7 de mayo de 2011
Efecto mariposa
Cada siete años las células de nuestro cuerpo mueren para dar paso a unas nuevas, mudamos la piel. Físicamente somos los mismos, pero biologicamente hemos cambiado hasta el más insignificante poro. Todas las pequeñas cosas de la vida están en continúo cambio; transformándose, fusionándose metamorfoseándose, enriqueciéndose o empobreciéndose, y sobre todo, muriendo para dejar paso a otras nuevas. Lo extraño es que pretendamos no cambiar, que prefiramos una sola realidad inmóvil , que nos aferremos a viejos recuerdos en vez de generar otros nuevos, que nos empeñemos en creer que, a pesar de las mil teorías científicas, todo en la vida es permanente. El cambio es constante; nacemos incompletos, necesitamos crecer y cambiar, pero enfurecemos cuando alguien lo hace, le exigimos que vuelva a su antigua personalidad porque necesitamos al ser que era antes. Nos duele enfrentarnos a que ese cambio se convierta en un pérdida y pensamos en cuantas amistades y relaciones se han roto porque uno ya no es lo que era.
sábado, 9 de abril de 2011
Papi
Conocemos a cientos de personas y vemos mil cosas maravillosas en ellas, pero no somos capaces de darnos cuenta de que llevamos toda la vida junto al ser más extraordinario del mundo. Porque él me enseño a no vestir nunca una mascara, a luchar por lo que creo, a convivir con el miedo, a no ver nunca nada terminado, me dio la capacidad de ver y de entender lo que no veía, él me hizo lo que soy ahora.Y podría pasarme la vida comparando que siempre sería el mejor; que ha peleado como el que más, que dio tanto y recibió tan poco.
( ) lunes, 21 de febrero de 2011
Página 21
Tú, tan increible, tan perfecto, tan irreal. Tus ojos, tus labios. Tu sonrisa, tu risa. La manera de mirarme, de entornar los ojos y alejarte y volver y cogerme de la cintura y aferrarme a ti cuando te digo q te vayas.Tú. El único. Lo único. La página 21 del calendario. La que nunca se pasará ni se quebrará.Porque amo todas y cada una de las pequeñas cosas que forman parte de ti más de lo que me amo a mi misma.
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